noticias

Por qué el sector turístico yerra con el presidente Sánchez

Decía Rosa Díaz al principio del confinamiento—en un vídeo viral— que el problema principal  de este Gobierno radicaba en su ineptitud y maldad. El tiempo ha venido en darle la razón a la ex consejera socialista vasca, fundadora de UPyD y política nada extremista: es un Ejecutivo de mediocres y de gente con colmillos de serpientes.

Tal son así de ineficaces y con tanta mala milk que hasta un comentarista nada favorable a las tesis de la derecha como es el subdirector de El Confidencial—se presenta como independiente, ¿los hay?— les da este jueves un tremendo zurriagazo en su digital, titulando su artículo de la siguiente manera: “En qué manos estamos “.

El artículo en cuestión lo redactó a raíz del acuerdo que el presidente del Gobierno alcanzó el miércoles con Bildu y Podemos—dos espejos de realismo y convivencia—por el cual derogaban la ley de la reforma laboral, tras traicionar a Ciudadanos— por el interés te quiero, Inés—y dejar a las empresas españolas  a los pies de los caballos.

El problema de este país no es de Bildu y Podemos, que también, ni de los quieren trocear España, por supuesto que también, sino del que permite, consiente, tolera y firma acuerdos que ponen en peligro la inestabilidad social y democrática de España. O sea, que los autores del hundimiento no son Iglesias y Otegui, sino Sánchez.

Se equivocan por tanto los empresarios turísticos, y los ejecutivos, y los mandos intermedios, cuando focalizan sus críticas en los aliados de Sánchez, por mucha razón que tengan cuando twittean y retwittean mensajes y vídeos sobre el demagogo y cínico político nacido al calor de la anterior crisis y hoy privilegiado vecino de Galapagar.

Imaginen que en un consejo de administración de AC, o de Palladium, o de Senator, o de Lopesan, o de Princess, uno de sus miembros convenciera a Catalán, Matutes, Rosell, López o Cabrera de que hay que rechazar a los turistas alemanes porque son nietos del nazismo. La culpa de esa supuesta prohibición ¿sería del consejero o del suscribió dicho despropósito?

La culpa es de Sánchez y nada más que de Sánchez. Así que yerran priorizando sus discrepancias en Iglesias. Y perderán el tiempo pidiendo una cita con Sánchez, quien no aspira a la Zarzuela no porque no quiera sino porque no puede. Al final va a llevar razón Albert Rivera. En su pecado llevará la penitencia Arrimadas. Y Cs.

Fuente: El Preferente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡AdBlock Detectado!

Este sitio vive gracias a la publicidad, por favor deshabilitá el AdBlocker